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La obra del amor de Sandro Botticelli

Sandro Botticelli (1445-1510), fue un artista de Florencia, que concluyó con su obra, el primer Renacimiento italiano, el llamado "Quattrocento italiano". Botticelli aprendió de las innovaciones de Masaccio, el primer artista del Renacimiento florentino, en cuanto a la aplicación de la nueva perspectiva, que ideó este artista con la unión de las líneas del espacio en un punto central y la adecuación de las figuras en el cuadro. Botticelli buscó en sus modelos las referencias de la pintura de Giotto de cien años antes, así como del Arte de la Antigüedad Clásica. Sus dos obras más importantes son: "El nacimiento de Venus" y "La Primavera".

La obra que os presento hoy es "La Primavera", cuyo significado y origen han sido discutidos. Se decía que pertenecía a un encargo de Lorenzo el Magnífico de Médici, quien entonces dominaba Florencia, pero más tarde se descubrió que el cuadro había pertenecido a un primo suyo, Lorenzo de Pierfrancesco. La obra se encontraba en la antesala de la alcoba de este personaje, justo encima de un sofá, por eso se puede explicar la perspectiva del plano fuertemente inclinada del prado sobre el que aparecen las ocho figuras. También, cabe decir, que la obra compartía una unidad de significado con otros dos cuadros, "Virgen con el niño" de un autor desconocido, y "Minerva y el centauro" de Botticelli.

Esta obra representa la llegada y la celebración de la primavera, tenemos a la diosa Venus en el centro, enmarcada con una aureola que forman las ramas de los árboles de debajo los naranjos. A su izquierda, tenemos la representación de las tres gracias y al lado de ellas, a Mercurio que protege con su espada y su palo, el jardín. El jardín, según el poeta Angelo Poliziano de la corte de los Médici, lo describió como lugar de la eternidad de la primavera y la paz. El dios del viento aparece a la derecha de Venus, a la derecha de la mujer de flores, Flora y la otra mujer que es Cloris. Estas dos mujeres representan ser la misma según la interpretación de la lectura de un calendario romano de Ovidio. Éste describe el comienzo de la Primavera con la metamorfosis de la ninfa Cloris en Flora. El viento de céfiro persigue a la ninfa Cloris hasta transformarla. Por esta razón, de la boca de Cloris salen flores, y a su lado, Flora, es decir, Cloris transformada, reparte las rosas por el jardín, como símbolo de la primavera. Si nos fijamos en la dirección que toman las ropas de Flora y Cloris, veremos que son contrarias, ya que en este pequeño cambio vemos como se unen las dos figuras a través de la forma.

El cuadro presenta el reino de la diosa del amor, Venus, donde entra la primavera, con sus flores y el amor. Todas las figuras femeninas están inspiradas en la misma mujer que nunca dejó de retratar Botticelli. Las figuras aún son muy hieráticas, ya que el organicismo humano aún se está explorando en este periodo temprano, pero están colmadas de la gracia de un genio. Podéis encontrar la obra en la Galería Uffizi de Florencia.

Sandra Sàrrias, 2017

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