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"Pickup on South Street", la 'no violencia' de Samuel Fuller

Samuel Fuller (12 de agosto de 1912 – 20 de octubre de 1997), fue un director de cine estadounidense, cuya carrera abarcó unos 50 años, desde 1949 hasta 1990, cuando acabó firmando algunas cosas para televisión; podemos destacar “Pickup on South Street”, “The Steel Helmet” o “Shock Corridor”.

Quizá su película más célebre sea “Pickup on South Street”, objeto del artículo. Protagonizada por Richard Widmark, Jean Peters y Thelma Ritter; cuenta la historia de un carterista llamado Skip McCoy (Richard Widmark) que destapa involuntariamente un mensaje destinado a agentes enemigos y se convierte en tarjeta de cambio de una red de espionaje comunista.

La escena que vemos a continuación, es el fin de Moe Williams (Thelma Ritter), una vendedora de corbatas, amiga de Skip e informadora de la policía, asesinada por Joey (Richard Kiley), que va en busca de la información interceptada por Skip McCoy.

Resulta interesante ver como Fuller trata al personaje de Moe Williams, una mujer adorable, muy cansada, incapaz de vender corbatas, que todo el mundo ignora. La muestra siguiendo una rutina cotidiana, siguiendo al personaje en todo momento, entonces pone el fonógrafo y suena la bella canción “Mam’selle”, que, de manera diegética, seguirá la secuencia hasta el final de Moe, como dice la canción “Some Day You’ll Say Goodbye, The Violins Will Cry, And So Will I” (Algún día dirás adiós, los violines llorarán, y yo también).

Lo interesante de la secuencia parte de las emociones que nos infunde Fuller en todo momento, con un cúmulo de detalles, quiere hacer que la muerte de Moe Williams haga sentir una fuerte emoción empática en relación a los espectadores y el personaje. Así que nos muestra su dura y marginada vida cotidiana, llega a casa y vemos un retrato en una mesita, podemos entender que era ella joven, creando una ligera idea nostálgica, vemos que su vivienda es muy pequeña y ligeramente ruidosa (el tren que pasa, con las connotaciones que puede tener respecto a la vida de Moe), muchas corbatas colgadas a la cabecera y los pies de la cama, que decida poner esa canción en el fonógrafo la dota de sensibilidad, entonces Fuller, con un movimiento de cámara de acercamiento al personaje nos la muestra físicamente tal y como es, una mujer de mediana edad muy cansada, solitaria, parece incluso un poco enferma, y nos compadecemos de ella, con todo lo contado, Fuller consigue que nos compadezcamos del personaje, mostrando simplemente su espacio y su cotidianidad.

Su cotidianidad viene en un solo plano, con seguimiento de cámara, y cuando esta se rompe (Moe ve que alguien está en el espacio), Samuel Fuller rompe magníficamente la escena con un corte de montaje. La tensión se empieza a manifestar cuando por diálogo aparece la palabra ‘amenaza’, entonces entendemos otro cambio en la situación, al igual que Fuller, por que hace otro corte de montaje, para ver el rostro del amenazante en primer término.

Ante la negativa de Moe, Fuller opta por jugar en la escena con un plano contra plano, marcando la ruptura entre los personajes, incluso con el seguimiento de él y el plano dorsal a Ritter para enseñarnos la presión que quiere ejercer Kiley sobre ella. Pero todo lo que quiere Fuller, es emocionar al espectador. En consecuencia, Thlema Ritter hace un discuro (que declara lo que Fuller nos ha enseñado durante el primer minuto de la escena) con un travelling hacia el rostro de Ritter.

Seguimos con el plano contra plano en los diálogos, y sólo cambiamos el ángulo visto cuando Kiley saca la pistola, porque Ritter, por primera vez, realmente siente cercana a la muerte; y el ángulo, la acerca al fonógrafo, cuando en el instante del movimiento de Ritter a este, suena lo citado anteriormente: Algún día dirás adiós, los violines llorarán, y yo también; ‘yo’, los espectadores que nos compadecemos de su miserable vida.

Samuel Fuller era un director de cine que, en muchas de sus películas hay violencia, pero en la gran mayoría de ellas, no es molesta, siempre busca una manera sugestiva de justificarla, y generalmente es muy emocional. Es muy probable que la violencia de “The Godfather” de Francis Ford Coppola, tenga la justificación conceptual en Fuller, siguiendo otra idea diferente, pero con una base de Fuller, o la violencia de Tarantino en sus primeras películas, tenga un poco de Fuller (de hecho casi podemos pensar que “Reservoir Dogs”, es una especie de remake de “The House of Bamboo”, otra magnífica película de Fuller).

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