Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información Cerrar

video

"Debe cumplir con su esposa", una obra maestra escondida de Dreyer

Carl Theodor Dreyer (3 de febrero de 1889 – 20 de marzo de 1968), fue un director de cine danés, sin duda el más importante de su país. Dirigió 14 largometrajes y 8 cortometrajes, de los que podemos destacar “Ordet, 1955”, “Dies irae, 1943” y “Gertrud, 1964”. Es director también de la más famosa, y seguramente, mejor versión de los últimos días de Jeanne d’Arc, “La passion de Jeanne d'Arc, 1928”. Seguramente, pues no hemos de olvidar la versión de Robert Bresson, “Procès de Jeanne d'Arc, 1962”.

“Du skal ære din hustru” (Debe cumplir con su esposa), la filmó en 1924, y está protagonizada por Johannes Meyer (Viktor, el marido), Astrid Holm (Ida, la esposa) y Mathilde Nielsen (como su ex niñera) y Clara Schønfeld (Fra Kryger, la amdre de Ida). Un hombre, Viktor, vive amargado, se vuelve tiránico y déspota, y ante la situación, la ex niñera de Viktor, y la madre de Ida, deciden darle una lección, fingiendo que su mujer Ida, lo ha dejado, para que se haga cargo de sus hijos y las tareas de la casa.

He escogido dos fragmentos separados entre sí, uno sucede en el minuto 74, y vemos a Viktor hablando con un pájaro, que sin entrar en ello, tiene una relación directa con otra escena anterior, y entra en escena su hija Karen (Karin Nellemose), en el plano medio de Viktor, justo antes de que aparezca su hija, vemos al fondo un reloj de pared, parado. El detalle de la punta del segundero, en forma de corazón, podría ser una mera coincidencia, incluso que estuviera parado, pero no es así, expresan la situación familiar, el corazón, sin la ‘cuerda’ de Ida, no tiene fuerzas para latir.

La justificación a estas palabras aparece en el minuto 105, cuando Ida vuelve a casa y perdona a su redimido marido, Ida se dirige al reloj de pared, coge el minutero y señala una hora, justo en el momento que aparece Viktor, coge el segundero con forma de corazón, que es lo que marca el funcionamiento del reloj, y lo activa, moviéndose el balanceo, llevando el corazón del pecho de Ida al de Viktor, sus corazones vuelven a latir juntos, pues el reloj familiar, vuelve a funcionar.

Esta idea de atrezzo, muy bella, es un gran ejemplo de la capacidad de Dreyer para llenar sus películas de sutilezas, muchas veces imperceptibles a los ojos de los espectadores, pero tan sensibles, que se perciben de otro modo, más emocional. Dreyer, como algún otro cineasta, el citado Bresson sería un ejemplo, tenía una capacidad enorme de crear situaciones que parecen dilatase, y lo que realmente hace, es explotar las emociones más humanas y trascendentales.

Francesc Alarcón

comparte

Artículos destacados

El cine negro de Yasujiro Ozu

Yasujirô Ozu (12 de diciembre de 1903 – 12 de diciembre de 1963), fue un director de cine japonés, uno de los más reconocidos internacionalm ...

El cine difícil de Ernst Lubitsch, Ninotc ...

Ernst Lubitsch (29 de enero de 1892 – 30 de noviembre de 1947), fue un director de cine alemán, que alcanzó su plenitud cinematográfica al d ...