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Cómo Goethe nos enseña a hacer camino

Johann Wolfgang Goethe (1749-1832), es uno de los autores alemanes más universales. En su juventud formó parte del movimiento "Sturm und Drang", movimiento que influyó a los autores y artistas románticos posteriores porque defendía por encima de la razón la vida interna de las personas. Goethe era un humanista total, había escrito sobre ciencia, arte y filosofía y escribió teatro, poesía, novela y ensayo. Era un hombre religioso fuertemente influenciado por el panteísmo, en el cual, la espiritualidad y la buena conducta eran muy importantes. Sus obras más destacadas serían: "Las penas del joven Werther" del 1774, "Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister" de 1796, y "Fausto" de 1807.

"Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister", la obra de la que os hablaré hoy, trata de la historia de Wilhelm, el chico protagonista, que seguramente es el álter ego de Goethe o parte de elementos autobiográficos, que se enfrenta al aprendizaje constante de la vida y a un autoconocimiento de si mismo, a medida que va encontrándose pequeños obstáculos en su vida como actor y director de teatro, y en su vida como hombre y amante. La obra está cargada de elementos místicos y oscuros que simbolizan constantemente el camino y el destino del protagonista. Una obra con un transfondo positivo como bien indica la siguiente frase del libro:

"A veces nuestro destino se asemeja a un árbol frutal en invierno. ¿Quién pensaría que esas ramas reverdecerán y florecerán? Mas esperamos que así sea, y sabemos que así será".

En esta obra que se podría expresar con esta frase, Goethe pone el destino como algo irrefrenable para cada uno, donde en él se guarda el camino a seguir hacía un final feliz, si se busca el camino adecuado. Cada uno tiene su destino, pero hay que encontrarlo en nosotros mismos con la experiencia y el aprendizaje constante de la vida y de las personas.

Por otro lado, a parte de los mensajes humanos que contiene la obra, también alberga mensajes para los curiosos, escritores y creadores, mensajes de lenguaje. El fragmento que os pongo a continuación sucede en el momento que Serlo, el director de la compañía de teatro, explica a Wilhelm el planteamiento escenográfico de la obra que van a representar, nada más ni nada menos que Hamlet, aportando una opinión constructiva. Veamos:

"Usted se ha dado cuenta muy acertadamente -dijo- que todo de circunstancias externas acompañan esta obra, las cuales deben ser sin embargo más simples que no nos las ha dado el gran poeta. Lo que sucede fuera del teatro, lo que el espectador no ve, lo que hay que se imagine, es como un trasfondo ante el que se mueven los personajes. La simple panorámica sobre la flota y Noruega le irá muy bien a la obra; si la sacamos del todo, entonces tendríamos sólo una escena familiar, y el gran concepto de toda una casa real hundiéndose por culpa de crímenes internos y de torpezas no se vería escenificado en toda su dignidad."

La magnanimidad y trascendencia de las obras de Goethe, nos hacen entrar en detalles vitales más profundamente, y plantearnos decisiones y conceptos con otra riqueza de pensamiento.

Sandra Sàrrias, 2017

-Traducción del fragmento de Edicions 62 i La Caixa de 1985

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